5 beneficios de comer chocolate.

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Numerosos estudios desarrollados en los últimos años ensalzan los beneficios del chocolate para la salud. Así pues, un consumo moderado de este puede contribuir a mejorar la circulación sanguínea o -siguiendo el viejo truco de las abuelas- ayudar a que nuestra memoria retenga los conocimientos adquiridos antes de un examen.

1. Fuente de antioxidantes. La presencia de antioxidantes en el chocolate negro es una buena excusa para disfrutar de él.

2. Beneficios para el corazón. Investigadores británicos aseguran en un estudio que las personas que comen más chocolate a la semana pueden tener un riesgo menor de desarrollar una enfermedad cardíaca.

3. Disminuye la presión arterial. Los componentes naturales de este ayudan a relajar las arterias, haciendo que la presión arterial disminuya.

4. Refuerza el estado de ánimo. Los ácidos grasos saturados son los culpables de que en determinadas situaciones nos sintamos más felices tras la ingesta de este alimento asociado al placer y la recompensa.

5. Estimula la memoria. La teobromina, la cafeína y la feniletilamina son componentes que contribuyen a estimular nuestras capacidades cognitivas.

El café y el té, dos bebidas vigorizantes.

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Son dos bebidas estimulantes, las dos con sus pros y sus contras. El café es más vigorizante, pero posee más cafeína con los problemas que puede acarrear… El té también lleva antioxidantes y aporta vitaminas A, B, B12, C y minerales como el calcio, potasio y flúor. ¿Sabías que el té (sobre todo el verde) posee catequinas, unos antioxidantes que ayudan a quemar grasas y mejorar la resistencia de los músculos? El té hidrata más que el café, además reduce el riesgo de infarto y protege de los rayos UVA.

Controla tu presión arterial.

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Uno de los factores más peligrosos para las enfermedades cardiacas es tener la tensión alta. ¿Cómo funciona? La hipertensión hace a nuestra sangre fluir con demasiada fuerza a través de nuestras arterias y ello pone en riesgo a todos los demás órganos.

 

Una tensión demasiado alta puede ocasionar la muerte sin ser muy consciente de ello. Tarde o temprano afecta a todo el mundo si no tomamos medidas. Para prevenirlo es conveniente seguir una serie de consejos: Tomar alimentos bajos en sal, hacer ejercicio con frecuencia, huír del sobrepeso, evitar el estrés, controlar el consumo de alcohol y eliminar el tabaco de nuestra vida. 

Practica la apreciación diariamente

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Nos hemos acostumbrado a ser eternamente aspiracionales, siempre anhelamos lo que no tenemos y cuando lo tenemos buscamos nuevas metas indefinidamente, como resultado, nos vemos persiguiendo una enorme lista de cosas que debemos hacer, ser y poseer para ser felices. Gastar más tiempo enfocándonos en lo que no tenemos genera estrés y desdicha. Cambia esa actitud. Aprecia lo que tienes a diario, desde que te levantas, agradece el sol que entra por tu ventana, observa que buenos amigos y familiares tienes, siéntete satisfecho por lo bien que has dormido en esa cama tan suave y saborea el desayuno. Saca lo mejor de las pequeñas cosas y aprende a disfrutar del camino. 

Pequeños cambios generan grandes mejorías.

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No es necesario cambiar radicalmente nuestro estilo de vida para ver mejorías en nuestro día a día. A continuación os mostraré una lista de pequeños cambios que marcan la diferencia.

1.       1. Apaga el televisor y haz una actividad en el exterior con la familia o amigos. Jugar o pasear al aire libre es sin duda más saludable que estar sentado en el sofá todo el día.

2.      2. Camina más. Podemos buscar la manera de caminar más dentro de nuestra rutina. Bajar en una parada anterior a la nuestra del autobús, no utilizar el ascensor, sacar a nuestro perro a pasear más veces  o utilizar la cinta no nos llevará mucho tiempo y harán a nuestro cuerpo sentirse mejor.

3.       3. Hacer una actividad física mientras miramos televisión. Una bicicleta estática puede ser un genial ejemplo y ayuda para hacer ejercicio sin dejar de ver nuestro programa favorito.

4.      4. Hacer las tareas del hogar. Trabajar en el jardín, barrer el suelo o fregar son actividades que no requieren mucho esfuerzo físico pero que sin darnos cuenta nos mantienen en movimiento dentro de nuestras casas.

 

5.      5. Lleva la cuenta de las actividades que realizas en un día. En algunas ocasiones te darás cuenta de que nos pasamos la mayor parte del tiempo sentados sin hacer nada productivo o mirando el televisor. Sabemos que tenemos que movernos y no lo damos conseguido, enfrentarte con la realidad llevando esta cuenta quizás genere un cambio en nuestra cabeza. 

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